Ben Harper en la Quintana (2010)

Una vieja reseña que tenía por ahí guardada; la rescato para rellenar un poco el escaparate y que luzca un poco más.

14/07/2010. Ben Harper and Relentless7. Praza da Quintana dos Mortos (Santiago de Compostela)

Nunca ha sido santo de mi devoción el señor Harper con ese estilo que mezcla el blues, el rock y el soul de modo un tanto ñoño y empalagoso aunque no falto de calidad y buenos temas, pero su último disco White Lies For Dark Times acompañado de sus coleguitas de Relentless7 ayudándole en un giro hacia territorios más rockeros y movidos me había gustado bastante el año pasado por lo que me decidí a ir a verlo en acción en esa preciosa plaza de la zona vieja de Santiago, pegada a la catedral. Tengo buenos recuerdos de los conciertos a los que he asistido allí y además la acústica acompaña.

Como teloneros, Elodio y los seres queridos, a los que llegué tarde y sin mucho interés, la verdad, más preocupado por conseguir cerveza y ver el panorama y lo poco que escuché no me dijo nada especial… me comentó una amiga que había tocado antes en grupos como Medusa o Los Sudamaricones y que además regentaba o regenta un bar en mi pueblo en el que he asistido a algún concierto llamado La Casa de Arriba… pop-rock con un vocalista que me pareció simpático y desenvuelto animando al personal a que se acercara…

A las 10 y media pasadas apareció el señor Harper y ya no nos abandonó hasta casi tres horas después en un concierto con bastantes altibajos desde mi punto de vista… no sabía muy bien como iba a ir la historia, si por el lado más rockero o del más empalagoso y la verdad es que hubo de todo… empezó con Spanish Red Wine poniendo el listón muy alto y al rato se largó una versión del Heartbreaker de los Zeppelin con un intervalo instrumental en medio muy logrado que subieron la temperatura muchos grados… sitio encontró también para su carrera en solitario de la que sólo reconocí Diamonds On The Inside coreada por todo el personal… luego fue acompasando temas del último disco más lentos y otros más cañeros sin dejar caer la temperatura ambiental,… hasta ese momento todo perfecto y los acompañantes también dejaron ver un gran nivel instrumental.

Estuvo simpático, amable y entregado el amigo Harper e incluso le dedicó unas palabras al espectacular marco del concierto, con la catedral custodiándonos en una agradable y fresca noche perfecta para la música en directo y dijo que era un honor y una delicia tocar en esa plaza tan bien acompañado y tal y tal… también tuvo un intercambio de palabras, risas y medio enfado con alguien de la primera fila que no paraba de pedirle la versión Sexual Healing que suele hacer de Marvin Gaye durante todo el concierto, según creí entender y al final le dijo que dejara de tocar los huevos y de molestar a todos los presentes, porque el tipo era bastante varas.

La parte de los altibajos, concretamente los bajos la puso el exceso de afán virtuosista que nos mostró y me explico… el señor Harper toca además de la guitarra normal acústica o eléctrica, una especie de guitarras que utiliza sentado y colocándolas en las rodillas, de variadas formas y sonidos que iban desde el slide a lo acústico… mientras las utilizó acompañado de la banda sonaron de lujo y dándole un sonido muy peculiar y añejo, pero el problema vino cuando se quedó sólo y nos encasquetó un instrumental de casi quince minutos interminable, cortando el rollo a la mayoría y que aunque intenté conectar con lo entregado que parecía al principio, me acabó pareciendo soporífero,… no entiendo esa manera de partir el espectáculo que estaba dando y creo que éramos multitud los que le estábamos pidiendo la hora para que cortara el rollo con aquel desvarío… si sumamos a ello que las tres o cuatro canciones siguientes las toco también solito, sentado y armado de una guitarra acústica, es comprensible que mi ardor rockero quedara totalmente bajo mínimos, aunque este set acústico no estuviera mal, pero lo hubiera preferido mezclado de una manera más equilibrada… cuando volvió a enchufarse la eléctrica ya se me había quedado el ánimo y el cuerpo algo adormecidos, pese a que debo decir que el apartado rockero y blusero eran para resucitar a los muertos e incluso en el apartado vocal y pese a sus limitaciones cantó con garra y mucho sentimiento y nada que objetar cuando se tiró a su lado más soul donde su voz se nota más cómoda y colorida.

Casi tres horitas de concierto nos entregó, cosa que no se suele ver demasiado a menudo y creo que con más a favor que en contra, demostrando sobre el escenario que además de nombre también hay artista aunque le sobrara algo de protagonismo exagerado para mi gusto.

Nos vemos.

Los comentarios son bienvenidos...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s