Paatos – Kallocain

Paatos - KallocainPaatos – Kallocain
Inside Out Music, 2004
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Patología, sentimiento, afección, emoción, pasión, disfunción o irregularidad son algunos de los muchos significados del término griego “pathos“, del que surge el nombre de esta banda sueca Paatos, hasta no hace mucho totalmente desconocida para mi y diría que el nombre es bastante acertado, porque lo primero que me llamó la atención del grupo es una cierta originalidad arriesgada en su propuesta, un intento de diferenciarse mediante la fusión de estilos y atmósferas variados y variables que a mi me ha resultado bastante atractivo.

La banda estaba formada en ese momento por Ricard Nettermalm (batería, percusiones, programación, teclados adicionales, vocales), Stefan Dimle (bajos), Johan Wallen (teclados), Peter Nylander (guitarras), Petronella Nettermalm (vocales, chelo) y Anders Bergman (violín) y según ellos mismos relatan en su página, todos participan en las labores de creación de letras y música, invirtiendo mucho tiempo en cada pista grabada, favoreciendo esa riqueza de matices e influencias, ese trabajo minucioso que se aprecia en cada uno de los temas.

Kallocain es su segundo largo y en mi opinión, el mejor hasta la fecha de sus cuatro discos de estudio y que además cuenta en las mezclas y la producción con el capo de Porcupine Tree, Steve Wilson, que también aporta su grano de arena en las composiciones y la instrumentación del álbum, dejando su marca en una prioridad por la creación de atmósferas antes que en los mensajes claros y concisos de su anterior disco Timeloss (Stockholm Records, 2002).

No es trabajo fácil enmarcar o describir los parámetros musicales en los que se mueve el grupo. En esos mares de internet he leído que los describen como art-rock, trip-rock, cinematic-rock y etiquetas por el estilo, que a mi me dicen o me aclaran más bien poco. Digamos que enraizados en una base de rock progresivo, abrazan palos tan diversos como el trip-hop, el jazz, el post-rock, el folk o el simple pop dependiendo del tema e incluso una fusión de todos ellos unidos con el único pegamento de la emotividad, las atmósferas y la intensidad. Partiendo de una producción y un sonido impecables, Paatos nos regala un estilo y unas composiciones que rebosan elegancia y caminos de una originalidad y clase que dudo que muchos grupos hayan transitado o ni siquiera imaginado. Por lo menos, yo no los conozco.

Un violín que se mece entre lo bello, lo chirriante y lo diabólico nos da entrada en el disco y en su primer tema, Gasoline, para doblarse en una melodía de fondo acompañada de una ligera electrónica que da paso a la dulce voz de la vocalista que al momento se crispa hasta recordarnos a una histriónica Björk, lo cual no me hace excesiva gracia dado la poca simpatía que le tengo a la islandesa (simple cuestión de manía personal), pero es un parecido relativo, ligero y que no enturbia el desarrollo de quizás la más potente y cercana al rock progresivo de las canciones del disco.

Con Holding On nos internamos en que las estructuras del progresivo se diluyen para acercarnos a las más simples del trip-hop que practican grupos como Massive Attack o Portishead, con ritmos lentos, bajos marcados, colchón de violines y la voz sonando delicada y etérea.

Happiness es uno de los mejores cortes del disco, con un estribillo pop y mayor dinamismo, donde destaca la interpretación de la vocalista de nuevo en un tema que va creciendo según pasa su minutaje hacia su lado más progresivo y donde se aprecia esa creación de atmósferas apoyadas en una ligera electrónica.

Paatos – Happiness 

Más electrónica, esta vez opresiva, reptante y oscura nos adentra en Absinth Minded, el cuarto tema del disco, donde no aparecen apenas las guitarras y que se acaba descubriendo como un medio tiempo cargado de emotiva turbulencia instrumental y de sentimiento en la interpretación de la vocalista.

Look At Us es una sencilla y elegante balada suavemente mecida entre los vientos, las guitarras acústicas y los toques de electrónica que acompañan a las etéreas vocales de Petronella en una atmósfera de bella melancolía y que desemboca en un agitado final instrumental.

Reality, el tema más largo del disco, se va desperezando a lo largo de ritmos marcados por la electrónica, otra vez oscura, bajos gruesos y vocales de melancólica belleza, llevando el tema hacia un final de elegante tensión instrumental.

El piano y el lucimiento vocal son los protagonistas de Stream en otra balada lenta y suave de ambiente etéreo donde queda patente que el objetivo del grupo dista mucho de querer ser inmediatos o directos y se decantan por la construcción de paisajes sonoros para ser apreciados con la mente abierta.

Won’t Be Coming Back es un rico tema en matices, más dinámico instrumentalmente y que sigue llevando dentro esa tensión ambiental típica del disco, jugando con guitarra y bajo en un fondo de aires jazzísticos y unas vocales que esta vez transmiten cierta sensación de alegría y optimismo.

Se cierra el disco con In Time, otro medio tiempo atmosférico, paisajístico, de tranquila elegancia envolvente que nos lleva flotando en su clase hasta el final del disco.

En definitiva, Paatos nos ofrece con Kallocain un extenso tratado musical de creación de atmósferas llenas de tensión, oscuridad y belleza en un disco original, de gran emotividad y elegancia pensado para aquellos que no buscan sensaciones y emociones instantáneas, aquellos que buscan dejarse ir y que la música se deslice y impregne sin prisa sus oídos.

Nos vemos.

Publicado en Desconcierto.

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