Soulsavers – The Light the Dead See

Soulsavers – The Light the Death See
V2 Records, 2012
• 

No creo que se pueda tildar de tontos o poco avispados a los señores Rich Martin y Ian Glover, también conocidos como Soulsavers, al escoger acompañantes en esa huida de su electrónica downtempo primigenia hacia caminos sembrados de sonidos más cercanos al rock, al soul o al gospel y una música llena de arreglos y orquestaciones mucho más orgánica, emocional, oscura y a la vez accesible. Un camino o formula que ya no sonaba mal en sus dos anteriores trabajos y que tampoco lo hace en el tercero.

Un camino oscuro y lleno de atmósferas espirituales, aunque sin llegar a asustar, que emprendieron hace dos discos con un maestro en esos menesteres como es Mark Lanegan, al que ahora sustituyen por otro vocalista de estilo diferente pero todavía con más cartel, si cabe, como es Dave Gahan, dado el matiz más underground del primero. A priori no pinta mal el cambio, dos grandes intérpretes pero abriendo más el campo con el experimentado y contrastado vocalista de Depeche Mode quizás más asequible al gran público que Lanegan. Por mi, ningún problema, no me habría imaginado mejor sustituto a uno de mis vocalistas favoritos que otro que también figura bien alto en mis preferencias.

Todo eso pinta bien en teoría cuando nos lo contaron pero faltaba la práctica y verlo plasmado en música sonante, faltaba poner el resto de ingredientes, el resto de los mimbres y construir un disco con ellos. El resultado ha sido este The Light the Dead See que en mi opinión hace que la práctica esté casi a la altura de la teoría imaginada desde que anunciaron ese cambio de vocalista.

Está a la altura en el planteamiento, en ese caramelo que supone para los que somos seguidores de Gahan, que debemos ser legión, el escuchar al vocalista fuera de su hábitat natural que constituyen los Depeche Mode e incluso sus escarceos en solitario. Y el caramelo no falla, Gahan convence y nos muestra caras ocultas que fascinan tanto como las conocidas, que dan razón a ese as que mostraba la teoría de los señores Martin y Glover para ganar la partida. Hasta ahí, perfecto. Lo que no veo tan claro es saber qué pensarán los que no son fans del cantante o los que ni siquiera lo conocen y como no me encuentro entre ellos y las dotes adivinatorias no están entre mis muchas virtudes, no sabría que decir. Aún intentando ser lo más frío y desapasionado posible, la interpretación de Gahan me parece perfecta, arrolladora, sin peros, aunque el disco tenga algunas vías de agua en otros apartados.

El disco comienza con La Ribera, una intro con aires de western, de buenos feos y malos, de cuerdas, profusión de arreglos algo cargados y atmósfera oscura que será una constante en el disco, para llevarnos sin dilación a los dos primeros puntos álgidos del disco con la corta y emotiva In the Morning, donde Gahan canta que no puedes salvarlo, que está perdido, con una intensidad a la que no nos tiene acostumbrados, para seguir con el primer single, Longest Day, de largo y melancólico estribillo y en la que juraría que mis oídos escuchan a su compañero de fatigas en Depeche Mode, Martin Gore, haciendo los coros, aunque que yo sepa, nada de ello se diga en los créditos del álbum. Y no será la única ocasión en la que se me aparezca su fantasma.

Soulsavers – Longest Day

El listón se ha puesto muy alto ya de salida colocando esa pareja de temas en el inicio y eso se va a notar en el transcurso del disco, aunque consiga mantener un nivel notable apoyado en un vocalista en plena forma, en un estado de gracia como no veíamos desde hace años. Presence of God y Just Try bajan la intensidad y nos empiezan a dejar entrever que escondido bajo la densa capa de arreglos, coros e instrumentaciones, todo el tinglado de la pareja que lleva los mandos en Soulsavers se sostiene básicamente gracias a las poderosas interpretaciones de sus invitados, llámense Lanegan o Gahan, pues si las desnudamos de ellas nos encontramos composiciones demasiado simples, bastante convencionales, sin riesgo o incluso vulgares, aderezadas de cierta ampulosidad excesivamente pomposa. Pero, bueno, quién quiere desnudarlas, si vestidas con esas voces nos acaban convenciendo.

Gone Too Far sigue dándome esa misma impresión de demasiada simpleza o falta de riesgo pero consigue redimirse de nuevo por la intensidad del registro que imprime Gahan a la interpretación conforme el tema avanza.

Point Sur pt.1 es un insulso interludio instrumental que da paso a otro de los mejores temas del disco, Take Me Back Home, en clave gospel, ritmo cadencioso y  bonito estribillo con un aire a aquel exitoso Revival que cantaba Lanegan. La sigue Bitterman, otro buen tema donde los vientos, los coros y la instrumentación dan un aire melancólico a la interpretación del de Basildon. Cierra esta triada de muy buen nivel con I Can’t Stay, una bonita balada donde vuelve a flotar Martin Gore en los coros aunque sólo sean imaginaciones mías.

Take quizás sea uno de los puntos más bajos del recorrido, algo anodina a pesar de que Dave se empeñe en intentar hacerla volar con unas sentidas vocales y ese bonito añadido de armónica final deje buen sabor de boca. Se recupera altura antes de dejar caer el telón con Tonight, donde vuelve la armónica y recuperan dinamismo y revoluciones en otro de los mejores temas del disco, intensa despedida y feliz reencuentro con este vocalista que nos deja sobradas muestras de su calidad a lo largo y ancho del recorrido. Me quito el sombrero, señor Gahan!

En definitiva, un delicioso caramelo para los que como yo, somos confesos seguidores del vocalista de Depeche Mode, donde nos descubre nuevos matices para que sigamos creyendo en él  para un futuro esperemos próximo y otro disco en que los hábiles comandantes de Soulsavers salen airosos en su elección aunque nos sigan dejando dudas en sus labores compositivas, a las que quizás se le ven demasiado las costuras a estas alturas. No diré que la pareja no tenga cierto mérito en el resultado, pero dejando o fiando más del 80% del trabajo al carisma, personalidad y buen hacer de sus flamantes estrellas invitadas no puedo evitar pensar que ese corto 20% de simpleza compositiva y recargados ambientes es bastante poco bagaje para caminar por la cuerda floja y corren el riesgo de quedar con el culo al aire el día que su elección de estrella no brille lo suficiente. Por ahora, ese no ha sido el caso.

Nos vemos.

Publicado en Desconcierto.

Los comentarios son bienvenidos...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s