Canciones de Pachi (X)

Y llegamos a la 10 o a la X de los romanos, diez canciones, la décima canción, el número de la perfección para una elección que no será perfecta ni lo pretendo pero seguro que la habréis escuchado cientos de veces y a la que ya apenas le hacéis caso ya si es que alguna vez se lo hicisteis. Ya sabéis lo malo que es para las cosas del amor eso de la rutina o de siempre el misionero.

Una canción y un personaje que me acompañan también desde hace muchos pero que esa rutina no le ha afectado lo más mínimo a mi amor por ambos. La inspiración y el recuerdo han llegado porque acaban de hacer una película o documental sobre él aunque lo seguro es que antes o después aparecería por esta sección por méritos propios.

Sí, ya lo habéis adivinado, él es el rey, mi rey. Para algunos será Presley, Jackson, Lennon, Dylan o qué se yo. Para mi eran otros. Bon Scott, Hendrix, Joplin o los Ramones eran los ídolos de mi adolescencia, pero él era King Marley, el único rey.

Y lo cierto es que quiero ver esa película porque a decir verdad soy un completo ignorante de su vida y obras, aunque tengo idea de que para mucha gente era como un dios o algo parecido, que lo intentaron matar y que tiene mucho que ver con religión o con la espiritualidad además de ser el descubridor del reggae para la inmensa mayoría de los mortales entre los que me incluyo. Es más, casi diría que en mi caso, lo que conozco del reggae empieza y se acaba con él.

Sin embargo, a pesar de mi desconocimiento casi absoluto de su vida y obras, su imagen o su figura y su música tienen para mi un magnetismo, un carisma y un atractivo por sí mismas que lo llevaron a lo más alto de mi olimpo personal. No me preguntéis el por qué, son de esas cosas que nacen en el interior de cada cual y que crecen sin pedir permiso ni opinión. Crece esa admiración que no necesita justificación, que te hace sentir bien, que te habla de cosas auténticas, libres, limpias, modestas, de bienestar, de paz, de amor y armonía. Ver una fotografía de Marley me da buen rollo, escuchar su música me invita a viajar a mi interior y a ser optimista, a dejarme ir y a pensar que todo está bien.

Además sé que más allá de las típicas Could You Be LovedGet Up Stand Up, I Shot the SheriffThree Little Birds, One LoveIs This Love, Buffalo Soldier o incluso la canción que os traigo hoy a la sección y que todos hemos escuchado o tarareado alguna vez, hay un sinfín de canciones  que merecen la pena o son incluso mucho mejores, todo un universo por descubrir y del que amenazo con colgaros en algún recopilata un día de estos.

Hoy podría ser cualquiera de esas archiconocidas canciones, cualquiera de ellas se lo merecería pero para mi hay una especial, que me trae más recuerdos y que, literalmente, me hacía flipar más que las otras. Y además, no puede ser la versión de estudio, ni ninguna de las muchas versiones en directo que hay, no. Tiene que ser el No Woman No Cry que viene en ese doble vinilo llamado Legend, esa es la que he escuchado incansablemente desde quién sabe cuándo.

Esa es la versión que me recuerda de veinteañero esperando a estar sólo en casa para liarme un canuto de costo, bajar las persianas y dejar paso a la penumbra, colocar la aguja en el segundo corte del primer disco, tumbarme en un enorme sófá de esos que vibraban y había sido de mi abuela, encender el peta, cerrar los ojos y soñar.

Soñar y transportarme allí, a pocas filas del rey sobre un suave y acolchado césped, sonriendo rodeado de rastas y hippies con los ojos también cerrados y dejándose llevar por la música y saboreando unas buenas trompetas de maría jamaicana, aunque mi petardo fuera de chocolate marroquí porque la maría nunca me sentó demasiado bien, meciéndonos al compás relajado, dulce de los Wailers, los angelicales coros de las chicas y escuchando la algo cascada voz del maestro contándole a una mujer que todo iba a ir bien y dejando que el magistral y etéreo solo de guitarra me llevara al séptimo cielo en medio de la multitud, en paz conmigo mismo durante los pocos minutos que me parecía estar tan cerca de Marley.

Hace muchos años que dejé de fumar eso que ahora venden como costo o chocolate porque cada día se me parecía más a Cola-Cao prensado y me hacía el mismo efecto que el que le echaba al desayuno. Hace años que dejé el nido de mamá y ya no sé a dónde fue a parar aquel tremendo sofá en el que tanto tengo flipado literalmente, hace años que ya no viajo a las primeras filas de ese concierto, ni bailo al lado de todos aquellos colgados, pero la canción sigue estando ahí, a pesar de haberla oído miles de veces, incluso ahora mismo cuando ya ha sonado tres veces seguidas, me sigue pareciendo bella, magnífica, especial, emocionante.

Todavía conservo el doble vinilo del Legend, aunque está inservible. Una de tantas veces que lo puse el el tocadiscos y me pasé un buen rato escuchándolo, se me quedó encima de la cama cuando me fui a comer y el sol le pegó una buena tostada, tanto que lo dejó ondulado. Menudo cabreo me agarré, estuve semanas intentando arreglarlo, poniéndolo con una tabla debajo de la pata de un armario, probando con los libros más gordos que tenía encima y dejándolo al sol, pero todo fue inútil, así se quedó, ondulado e inservible aunque jamás se me pasó por la cabeza tirarlo a la basura. Ahí dentro sigue la puerta que me llevaba a ese flipante concierto soñado aunque la cerradura ya no funcione y el costo ya no sea lo que antes era.

Bob MarleyNo Woman No Cry
(Legend, 1984)

“My feet is my only carriage
so I’ve got to push on through”

……………………………………………………………..

No woman no cry,
no woman no cry,
no woman no cry,
no woman no cry.

Say, I remember when we used to sit
in the government yard in Trenchtown,
ob-ob- observing all the hypocrites
as they’d mingle with the good people we met,
good friends we had
and good friends we lost along the way.
In this bright future you can forget your past
so dry your tears I say.

No woman no cry,
no woman no cry.
Hey little darling don’t shed no tears,
no woman no cry.

I remember when we used to sit
in the government yard in Trenchtown
and then georgie would make a fire light
as it was love wood burning through the night
and we would cook wholemeal porridge
of which I’d share with you.

My feet is my only carriage
so I’ve got to push on through,
but while I’m gone (I mean it)…

everything’s gonna be alright,
everything’s gonna be alright,
everything’s gonna be alright,
everything’s gonna be alright,
everything’s gonna be alright,
everything’s gonna be alright,
everything’s gonna be alright,
everything’s gonna be alright.

I remember when we used to sit
in the government yard in Trenchtown
and then Georgie would make a fire light
as it was love wood burning through the night
and we would cook wholemeal porridge
of which I’d share with you.

My feet is my only carriage
so I’ve got to push on through
but while I’m gone…

No woman no cry,
no woman no cry.
Oh my little sister don’t shed no tear,
no woman no cry.

Little sister, don’t shed no tears,
little darling, don’t shed no tears.
……………………………………………………………..

No mujer, no llores,
no mujer, no llores,
no mujer, no llores,
no mujer, no llores.

Digo, recuerdo cuando solíamos sentarnos
frente al patio del gobernador, en Trenchtown,
mirando a los hipócritas
mezclarse entre la buena gente que conocemos.
Buenos amigos que teníamos,
buenos amigos que perdimos hace tiempo.
Con este futuro tan brillante, puedes olvidar el pasado,
así que seca tus lágrimas, te digo.

No mujer, no llores,
no mujer, no llores.
Mi hermanita, no derrames ni una lágrima,
no mujer, no llores.

Recuerdo cuando solíamos sentarnos
frente al patio del gobernador, en Trenchtown.
Georgie haciendo un fuego
con leña, en la noche,
cocinando gachas de avena,
que compartiré contigo.

Mis pies son mi único transporte,
así que debo continuar,
pero en mi ausencia, lo digo en serio…

Todo irá bien,
todo irá bien,
todo irá bien,
todo irá bien,
todo irá bien,
todo irá bien,
todo irá bien,
todo irá bien,
todo irá bien.

Recuerdo cuando solíamos sentarnos
frente al patio del gobernador, en Trenchtown.
Georgie haciendo un fuego
con leña, en la noche,
cocinando gachas de avena,
que compartiré contigo.

Mis pies son mi único transporte,
así que debo continuar,
pero en mi ausencia…

No mujer, no llores,
no mujer, no llores.
Mi hermanita, no derrames ni una lágrima,
No mujer, no llores.

Mi hermanita, no derrames ni una lágrima,
Mi pequeña querida, no derrames ni una lágrima.*
…………………………………………………………….. 

* Traducida por el de siempre. Sí, el traductor de Google ya está colocado entre mis favoritos del Firefox, que remedio.

Nos vemos.

Los comentarios son bienvenidos...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s