Interpol – Turn On the Bright Lights

Interpol – Turn On the Bright Lights
Matador Records, 2002
• • • • • • • • •

Hoy toca nueva recomendación de esas que uno espera que no caigan en ese famoso saco roto. Toca hablaros de Interpol, de uno de mis grupos de cabecera de los últimos tiempos ya que no hace tanto que los descubrí con su segundo disco Antics en el 2004 y de paso, de mi disco favorito de ellos, Turn On the Bright Lights, que también es su primer trabajo. Intentaré esta vez no largaros uno de esos ladrillazos que me están saliendo últimamente y ser algo más conciso y escueto, intentaré no dejarme llevar por la lírica en estos malos tiempos, aunque no aseguro que lo consiga.

El grupo es originario de New York y está formado por Paul Banks en las labores de vocalista y guitarra, Daniel Kessler en la guitarra y segundas voces, Carlos Dengler con el bajo y piano y Sam Fogarino a la batería y practican eso que se llama post-punk de raices ochenteras, un rock oscuro, algo sucio y que abraza sin complejos el llamado revival e incluso podría ponerse como uno de sus mejores exponentes si no usamos el término de manera peyorativa, junto a grupos como The Strokes, The Killers o The White Stripes, por ejemplo, aunque moviéndose en otros parajes y otros parámetros.

Joy Division, BauhausSmiths, Bunnymen, Chamaleons, Pixies y tal y tal, son la eterna cantinela que rodeó siempre a este grupo desde que lo descubrí. Que si burdos plagiadores, que si copiones sin gracia, que si sus canciones eran calcos de tal o cual, el 80% de los comentarios gira alrededor de ese tema. Acabé por aprenderme el nombre de sus referencias de memoria; unas me gustan más, otras menos, en unos veo claras influencias, en otros no tanto. Como ya he comentado más veces, ese tema de las supuestas influencias o referencias me la suda cuando comienzo a escuchar o descubrir un disco o grupo. Para qué ponerse trabas, zancadillas o prejuicios antes de empezar.

O sea que me interesaban más comentarios acerca de un grupo sólido, con personalidad nocturna, opresiva y romántica, sobre sus oscuras atmósferas post-punk, guitarras afiladas y elegantes, bajos envolventes y contundentes, pero sobre todo, con las primeras escuchas sobresale la característica voz de su vocalista, Paul Banks, que es la guinda perfecta con su oscura profundidad para unos temas llenos de matices y con una clase que brilla con fuerza propia. Quizás el mejor de sus discos en una carrera que va en ligera cuesta abajo, un trabajo que me atrapa de principio a fin, con un comienzo como Untitled, cuya sencillez, elegancia y fuerza ya me deja con la boca abierta de primeras, deleitándome con un tema sin estribillo pero donde la atmósfera oscura, decadente y llena de tristeza ya nos deja una muestra de la elegancia que el grupo atesora.

Interpol – Untitled

Después de poner el listón muy alto, el disco apenas decae hasta llegar a un final apabullante, digno de escuchar con tranquilidad y a buen volumen, mientras se deslizan por el reproductor dos maravillas como The New, mi favorita, llena de cambios, llena de intensidad e incluso algo rabiosa con esas guitarras desenfrenadas como contrapunto al melancólico comienzo de este auténtico temazo, o un colofón con la sensación de desasosiego y elegancia que transmite Leif Erikson.

Interpol – The New

Por el camino han quedado temas de gran altura como la tensa Obstacle 1, donde Banks nos deja una interpretación llena de sentimiento, los ritmos al galope de PDA y Say Hello to the Angels, llenas de guitarras cruzadas y cambios de ritmo precisos dejando pasar algo de luz en el oscuro paisaje, la belleza fría de Hands Away, el tono de cierto dramatismo épico encerrado en los cambios de ritmo marca de la casa de Stella Was a Diver and She Was Always Down. Quizás la única que nunca me ha acabado de convencer es NYC, himno a su ciudad de origen que no me acaba de transmitir apenas nada en un tema algo obvio y de estribillo blando y facilón para mi gusto.

En mi opinión tienen suficiente personalidad para que nos olvidemos de plagios y referencias si las saben emplear de esta magistral manera. Su forma de conseguir ambientes hipnóticos de fría intensidad, esa forma de construir paisajes de guitarras cruzadas que acaban juntándose para construir la estructura de las canciones, esos bajos intensos que marcan la dirección y un vocalista de bella, profunda e intensa voz los hacen sobresalir por méritos propios con una música que deja sensaciones y emociones a flor de piel, una música con un encanto que quizás no fascina a la primera escucha ni invita a penetrar en su oscuro y melancólico mundo al primer paseante que se acerca por su lado, pero que una vez que su hipnótico canto consigue seducirte, consigue abrazarte, te hará disfrutar de una propuesta que vino a refrescar, a dar un soplido de aire fresco al rock cuyas raíces se aferran a las décadas de los 70 y 80, llenándolo de oscura elegancia, clase y modernidad. Uno de mis imprescindibles, ya lo saben. No se lo pierdan.

Nos vemos.

Los comentarios son bienvenidos...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s