Canciones de Pachi (XVI)

Qué tal, estimados lectores? Después de una pequeña ausencia en la que espero que alguien me echara de menos por aquí, volvemos a retomar mis canciones especiales y favoritas en unas fechas que también tienen especial significado para mi, siempre muy alegres y últimamente, con una herida melancólica o nostálgica que no acaba de cerrar también. Y lo voy a retomar con un tema que está muy ligado con ellas, alegrías y heridas, casi como uña y carne.

Bueno, para los que me siguen con más o menos asiduidad, si es que hay alguien que me siga con asiduidad, ya será conocida mi devoción por Mark Lanegan, uno de mis vocalistas favoritos sin lugar a dudas y por ahí, en el blog, encontraréis referencias e información sobre él más que suficiente, así que tampoco voy a dar mucho más la brasa con el señor oscuro ni ponerme cansino con el tema. Además, seguramente y en su debido momento os caerá un buen recopilata de toda su obra con el que quedaréis satisfechos o empachados del cantautor de Washington.

De todas maneras, sí me gustaría comentar un detalle curioso en mis andanzas con el amigo Lanegan. Muchas veces suelo compartir mis mejores descubrimientos musicales, mejores para mi entendimiento, claro, con mis amigos más cercanos y debo confesar que Mark Lanegan no ha cosechado demasiado éxito, más bien todo lo contrario, si hablo del sector masculino, más concreatamente. Joder, tío, otro de tus borrachos de voz cazallosa y comentarios parecidos todo lo más. No sé a qué se referirán con eso, la verdad. Quizás tenga que ver que antes también en su día compartí descubrimientos como el genio de Tom Waits, mi adorado Bon Scott o grupos como Constantines o Modest Mouse. Puede ser. Ninguno de ellos ha conseguido triunfar entre la colegada, muy a mi pesar, todo hay que decirlo. Incomprendidos y para mi, incomprensible.

Todo eso con el sector masculino. Pero la sorpresa saltó con el sector femenino. Primero con una persona muy especial a la que ya irá asociado el tema para siempre, aunque no sea la única a la que la canción le dio en la diana. Creo que se la grabé en uno de esos recopilatas que os dejo por aquí y que, a veces, también suelo regalar en formato físico. Esa canción la enganchó y quiso saber más de Lanegan, hasta acabar disfrutando de él tanto o más que yo. Muchos recuerdos y muchas veces la hemos tarareado o cantado juntos y llegadas estas fechas donde la nostalgia y la añoranza vuelven con fuerza, me apetece dedicársela especialmente. Dicen que el tiempo lo cura todo y cada día que pasa estoy menos de acuerdo o por lo menos a mi no me hace mucho efecto esa medicina. Es como si la droga siguiera corriendo por las venas, unas veces más adormecida y otras, enloquecida. Un síndrome de abstinencia interminable. No quisiera que se borraran los recuerdos pero si que se mitigaran las punzadas de desazón, nostalgia y añoranza que siempre están por ahí, a la vuelta de cualquier esquina. Lo que hubiera dado por ver esa sonrisa aunque fuera desde lejos.

Lo mismo me pasó con mi pareja actual, a la que no pensé que le fuera a gustar mucho su estilo, no me pegaba. Error. Ahí también me equivoqué, le gustó moderadamente en un principio y ahora es una fan más después de verlo conmigo en ese directo de la Capitol y quedar rendida a la magia de su voz, su presencia y de un directo donde brilló de manera absolutamente espectacular. Curiosamente, el tema de hoy es también su favorito.

Y todavía me quedaba la sorpresa de una gran amiga que tampoco la conocía, una amiga con la que, entre otras cosas, comparto esa pasión por la música y tenemos unos gustos bastante similares, cosa rara, aunque juntos parezcamos el día y la noche y no sólo por la estatura. Sonó Lanegan en el coche y enseguida le llamó la atención, preguntó de quién era esa voz tan profunda que le encantaba y insistió en que tenía que pasarle algo de ese tío. Allá voló ese recopilata que por aquí os dejaré un día de estos y cuál fue mi sorpresa cuando me escribió un correo contándome que estaba enamorada de Lanegan y de esa canción, precisamente, que ya se la sabía de memoria y que la ponía en bucle una y otra vez. Sí, mi amiga es un poco impulsiva, obsesiva y compulsiva. Y algo tendrá la canción, supongo. Por lo menos, para ellas. Para ellos, va a ser que no.

Y antes de desvelar cuál es la misteriosa canción, debo confesar que a mi, antes de que me la descubriera o me hiciera fijarme en ella esa persona especial, no me había llamado especialmente la atención, no era de mis favoritas del señor oscuro. Hay otras muchas que me parecían mejores, me emocionaban más. Pero ya he dicho alguna vez que unas veces las canciones las eliges tú, otras te eligen ellas a ti y ahora tendría que abrir otra categoría. Las que te eligen otros o otras, te las clavan dentro y pasan a formar parte de tu equipaje y sin lugar a dudas, de esta sección de mis canciones personales, con un toque especial. Aunque haya dudado si ponerla, por demasiado personal o quizás por no saber muy bien cómo atacarla, cómo hablar de ella.

El tema se titula Don’t Forget Me y quizás es más movido o no tan oscuro como suele ser el estilo del maestro, con una cierta luz en la instrumentación pero con una letra no demasiado alegre, interpretada con esa voz tan personal que siempre me llega bien dentro, que siempre me evoca imágenes, recuerdos, sensaciones, que nunca me deja indiferente y que remueve el avispero de los sentimientos.

Os dejo dos tubitos del tema, mejor que uno. El primero, con la versión de estudio tal como aparece en el disco Field Songs. El segundo, en directo, acompañado sólo de una guitarra acústica, en la misma gira que tuve la oportunidad de ver en la Capitol de Santiago y que es uno de los mejores directos que he visto en mi vida. Tened en cuenta que seguramente esté grabado con un móvil o algo similar, con la consiguiente pérdida de calidad del sonido. Suena plano y sin matices y no se aprecia la profundidad de esa voz cavernosa y curada con los excesos de muchos años, llena de retumbantes graves que me dejó francamente impresionado. Aún así, creo que merece la pena.

Mark Lanegan – Don’t Forget Me
(Field Songs, 2001)

“all my best to you…”

…………………………………………..

Cool water divine,
now, I’m thirstier with nowhere to go
and what else do we find
but sorrow and misery untold?

I know you got somebody new
much better than me.
When that change starts to swing
keep in mind one thing,
don’t forget me dear.

And when you’re lost, I feel it too.
Woman, make life sweet
because of what you do
all my world is you.

Now, I know it’s not easy.
Don’t believe them when they say I’m not right,
don’t put a hex on me, baby
because I don’t know what’s wrong or right.

I know that there’s somebody new
much better than me.
Because my love is true,
all my best to you,
don’t forget me dear.

And when you’re alone, please, take care,
don’t go walking after dark,
shine a light behind the stair,
remember what might be in there.

Cool water divine,
now, I’m thirstier with nowhere to go.
It’s sorrow that we find,
I’m thirstier with nowhere to go.

I know that there’s somebody new
much better than me.
When that change starts to swing,
keep in mind one thing,
don’t forget me dear.

Because my love is true,
give my best to you,
don’t forget me dear.

…………………………………………..

Fría agua divina,
ahora, estoy sediento sin ningún lugar a donde ir
y qué otra cosa podemos encontrar
sino la pena y la miseria incalculables?

Sé que tienes a alguien nuevo
mucho mejor que yo.
Cuando ese cambio comience a llegar,
ten en presente una cosa,
no me olvides, cariño.

Y cuando estés perdida, yo también sentiré lo mismo.
Mujer, haces la vida más dulce,
porque lo que consigues
es que todo mi mundo seas tú.

Ahora, sé que no es fácil.
No les creas cuando ellos digan que no estoy en lo cierto.
No pongas un hechizo sobre mí, baby,
porque no sé lo que está bien o mal.

Sé que hay alguien nuevo
mucho mejor que yo.
Porque mi amor es verdadero,

mis mejores deseos para ti,
no me olvides, cariño.

Y cuando estás sola, por favor, ten cuidado,
no vayas caminando después del anochecer,
enciende una luz detrás de la escalera,
recuerda lo que podría estar ahí.

Fría agua divina,
ahora, estoy sediento sin ningún lugar a donde ir.
Es pena lo que nos encontramos,
estoy sediento sin ningún lugar a donde ir.

Sé que tienes a alguien nuevo
mucho mejor que yo.
Cuando ese cambio comience a llegar,
ten en presente una cosa,
no me olvides, cariño.

Porque mi amor es verdadero,
dale mis mejores deseos para ti.
No me olvides, cariño.*

…………………………………………..

* A la traducción el paquete de siempre. Ojo al dato.

Va dedicada a esa fecha que tan bien conocemos, dear. P.O.M.H.

Nos vemos.

Un pensamiento en “Canciones de Pachi (XVI)

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