Mew – Frengers

Mew – Frengers
Sony-Epic, 2003
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Qué hay de nuevo, estimados lectores? Siento no poder actualizar esto con toda la regularidad que me gustaría, pero últimamente no paro de meterme en movidas y berenjenales queriendo y sin querer que me consumen tiempo y energía que quizás prefiriera gastar por aquí. O sin el quizás. Y el ánimo tampoco anda para tirar cohetes. De salud, bien, gracias. De todas maneras ya estamos de nuevo preparados para destripar otro disco, aunque muchas veces ya lo haga a plazos y no del tirón como al principio. Unas veces hay calma, otras tormenta.

No recuerdo cuando escuché hablar de Mew por primera vez, ni idea de por qué me bajé algo de ellos, ni si este disco sería ese primero, aunque creo que sí. En algún momento, algo o alguien picó mi curiosidad sobre ellos. Lo seguro es que no debió ser por la horrorosa portada, ni entiendo por qué una banda danesa coloca a una tipa con traje de payaso en su portada. A mi que me registren. Alguna explicación más o menos plausible tendrá pero lo cierto es que no me interesa. Sea cual sea la razón, la portada me seguirá pareciendo una auténtica bazura. Manías personales, nada más ni nada menos. Portada aparte, todo lo demás que concierne al disco es de alto nivel y además creo que bastante desconocido, así que me lo traigo por aquí como modesta recomendación para el personal que por aquí echa el ancla.

Como ya he dicho, Mew son una banda danesa formada por Jonas Bjerre como vocalista, Johan Wohlert al bajo y Silas Graae a la batería, siendo Frengers su tercer trabajo de estudio y cuyo título, según parece, es la abreviación o juego de palabras extraído de la frase: “Not Quite Friends, But Not Quite Strangers” (No absolutamente amigos, pero no absolutamente extraños). A juego con ese peculiar juego de palabras también se podría decir de ellos que son una banda casi imposible de clasificar o encasillar o enfocar en un sólo estilo o etiqueta y cuando la crítica lo intenta, suenan denominaciones como shoegaze, dream-pop, art-rock, space-rock o indie-rock, lo que viene a significar que nadie tiene ni puta idea de en qué casilla situarlos, más o menos.

Y de verdad lo digo, el disco me parece muy recomendable, una auténtica joya escondida incluso entre la propia discografía del grupo, porque es en este trabajo donde, en mi opinión, dan con la tecla, concentran aciertos y ahuyentan la dispersión de otros discos, donde consiguen sonar más convincentes y donde muestran su esencia sin altibajos durante los diez temas que forman Frengers. Una delicia de creación de atmósferas etéreas, con una aire de barroco surrealismo, de suavidad aterciopelada en las voces, el piano y la suave electrónica sintetizada, a la vez que consiguen impregnarlas de energía y profundidad de sonido con las guitarras y la batería, siempre en movimiento, siempre desprendiendo dinamismo. Incluso el único escollo que con el que tropecé la primera vez que los escuché, esa voz en falsete del vocalista, aflautada, que incluso llegué a confundir con una chica durante un tiempo, me pareció después el complemento perfecto para su música. De todas maneras, alguna colaboración femenina hay a lo largo del disco, cuidado, no sólo es cosa de mi dureza de oído. Un disco de relajada y aterciopelada energía, que convierte su escucha en sueño vaporoso, en un volar entre las nubes con la fuerza de un misil.

El disco empieza con energía de la mano de Am I Wry? No, con una producción y un sonido de lujo, con los instrumentos bien diferenciados al oído pero creando esa atmósfera vaporosa en su conjunto, jugando con muros de guitarras distorsionadas, rasgeos acústicos, sintetizadores etéreos, agilidad en la sección rítmica y continuos cambios de velocidad sin que se pierda el rumbo y unas vocales acertadas, unas veces en falsete y otras susurradas que ya nos dan una visión general del estilo Mew, aunque sabrán barajar esos elementos a lo largo del disco para seguir sorprendiendo. A mi me parece un gran tema de apertura. De mis favoritos. Se me olvidó recomendar que no escatiméis volumen porque su música lo pide, lo necesita.

Mew – Am I Wry? No

En 156 siguen explotando esos paisajes algo surrealistas de vaporosa suavidad, hasta que sorprenden con las guitarras y un gran estribillo que rompe esa calma hasta acabar formando un tobogan de subidas y bajadas, con movimientos inesperados y nada predecibles que no descolocan la estructura de la canción sino que la enriquecen. El nivel sigue sin bajar en este segundo tema.

Le toca el turno a Snow Brigade, donde siguen mostrando esa facilidad para construir melodías de aire pop rodeadas de sonido barroco y lleno de detalles que no saturan, comandados esta vez por una sección rítmica redoblada al galope y unas vocales que nos conducen en un largo y delicioso estribillo. Otro gran tema.

Mew – Snow Brigade

Symmetry es una bonita y lenta balada, cantada a coro con una voz femenina, de comienzo instrumental minimalista y casi naif en su interpretación, que sólo levanta un poco el ritmo etéreo y soñador en su estribillo. No me parece de lo más destacable pero con los años y las escuchas se le coge cariño incluso.

Seguimos con Behind the Drapes, subiendo un poco el ritmo, en un medio tiempo que se mueve por el mismo camino de los primeros temas pero sin apretar el acelerador, con los mismos cambios de velocidad pero a medio gas, siempre buscando esos paisajes de ensoñación que nos invitan a flotar sobre ese colchón instrumental que con tanta soltura son capaces de crear, mientras la voz nos acompaña con dulzura en el viaje.

Mew – Behind the Drapes

Vuelven a endurecer un poco el ambiente con Her Voice Is Beyond Her Years, un tema corto con un bajo amenazador en la sombra y las voces masculina y femenina de nuevo llevando el mando, casi más susurrando que cantando, dejando un halo de misterio mientras se van acurrucando y escondiendo entre el sonido de las guitarras distorsionadas, casi sin lugar a ese estribillo apenas sugerido. Bonito tema.

Eight Flew Over, One Was Destroyed también empieza lenta y misteriosa, va subiendo cadenciosamente, casi con pereza, otra vez rodeada de múltiples detalles instrumentales que crean un paisaje onírico de mucha belleza y emotividad si dejamos la mente abierta a su delicado mensaje musical. Hasta me siento raro describiendo un disco que me encanta de esta manera tan, tan,… delicada.

Mew – Eight Flew Over, One Was Destroyed

No abandonamos la delicadeza con She Came Home For Christmas, que nos regala un precioso estribillo arropado como siempre por ese increíble buen gusto lleno de matices de la abigarrada instrumentación. Es una delicia ir paladeando con calma la multitud de detalles que pueblan cada tema y que en este van subiendo de intensidad con un final de gran fuerza emotiva. Otro de los mejores.

Los dos temas finales no hacen más que subir la calidad del disco, cuando la mayoría de las veces nos encontramos con mero relleno, con los minutos de la basura. She Spider comienza de manera engañosamente lenta y suave, acariciándonos, para luego soltar el latigazo de las guitarras llenas de energía y una sección rítmica apabullante, mientras el vocalista sube el tono al que nos acostumbraba hasta ese momento, para volver a cambiar, a subir y a bajar, a sacudirnos en uno de mis temas favoritos y ya no sé cuántos van. Mejor contar los que no me gustan y ahorramos tiempo. Uno? Y no es que no me guste en realidad, sólo que está un poco por debajo de la media.

Mew – She Spider

Y aún así, nos queda mi tema indiscutiblemente favorito para terminar, el que me convenció para que se quedaran en mi colección. Conforting Sounds es uno de esos temas tocados por una varita mágica, un tema que vale él sólo casi por la mayoría de los discos enteros que escucho algunos días. Desde ese inicio perezoso que todavía no presagia lo que me van a regalar, pero que poco a poco, mientras va subiendo hacia las nubes me va hechizando, haciéndome levitar mientras sube la intensidad de manera sencilla, sin demasiado alardes pero igualmente matadora. Casi nueve minutos que me llevan a la gloria cada vez que los escucho y de paso, al final del disco, aunque te deje pensando que no debería terminar nunca ese paseo por las nubes, que quieres seguir volando, levitando un buen rato más.

Mew – Conforting Sounds

En definitiva, un disco especial, original, que me hace utilizar palabras para describirlo a las que no estoy demasiado acostumbrado, que une esa sensación surrealista de levitar en el espacio, de viajar en un sueño naif pero a la vez, lleno de la energía en sus guitarras distorsionadas y su vitaminada sección rítmica que los convierten en una propuesta diferente, atractiva y llena de sugerencias si subimos bien alto el volumen y dejamos las puertas de la mente bien abiertas. Una apuesta arriesgada. A ver qué os parece.

Nos vemos.

4 pensamientos en “Mew – Frengers

  1. Frengers, lo estaba recordando este día, y de verdad es un disco entrañable, me parece que te falto hablar un poco acerca de la lírica de las canciones, llenas de tristeza, ternura ( Conforting sounds, Por Dios!!!! que canción: “ya nada queda más puro, que la soledad”, simmetry, tienes razón, con el tiempo se le coge mucho cariño a esta memorable canción y behind the drapes: “porqué estamos tan solos, incluso con compañía; si la luna no nos guía, entonces será la luz de la calle”), gran disco, en fin…… saludos ha sido un excelente post🙂

    • Muchas gracias por la visita y por el comentario, Richard…

      Me temo que el apartado lírico es un defecto del animal de difícil solución ya a estas alturas del partido. El inglés y yo nos llevamos a duras penas, por decirlo suavemente. Me alegra saber que en las letras también hay las misma magia que en lo instrumental. Ya ves que sin entenderlas, el disco me sigue pareciendo muy especial. En eso coincidimos plenamente.

      Nos vemos.

      • “No me siento bien, a pesar de estos sonidos reconfortantes que haces, no me siento bien, porque haces promesas que después rompes. En el interior de tu casa ¿Porqué no compartimos nuestra soledad? Nada es puro ya, más que la soledad. Es difícil hacer que tenga sentido, se siente como si te sintiera… A través de una lente, si alguien más viene, solamente me quedaré, aquí sentado a escuchar… A los tambores. Anteriormente… nunca… lo llamé soledad, y probablemente sabes todas las cosas sucias a las que me he expuesto, desmoronado y agotado como cualquiera, honestamente intenté evitarlo… honestamente… retrocede a cuando éramos niños, siempre sabíamos cuando parar y ahora todos los niños buenos se están perdiendo… nadie ha ganado o logrado nada” (Conforting Sounds) Sì tienes razòn esta canciòn vale por si sola màs que muchos discos, no podìa decirnos menos tan hermoso tema🙂

        • Hola de nuevo, Richard… y gracias por la traducción…

          Pues sí, una buena letra acorde con el gran tema que compartimos. Aunque no creo que se pueda decir que sea demasiado reconfortante su contenido, no?, ja,ja,ja… y sí, vale por muchos otros discos juntos, pero además y afortunadamente este Frengers tiene otras muy buenas que la acompañan…

          Nos vemos.

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