Canciones de Pachi (IXX)

Holaquétal, estimados. De vuelta otra vez y con la sección que ya se me ha hecho más cuesta arriba, la que más pereza me da o para la que más me cuesta encontrar combustible con la que conseguir que siga funcionando. Poco a poco se ha ido secando el pozo de canciones especiales con algo de historia o algo anecdótico que contar y la que que se me ha ocurrido para dejar esta vez, va medio cogida con pinzas para siquiera llamarla con historia o con una anécdota muy allá. No sé si llegaremos a las veinte, la cosa pinta mal. Hasta me ha costado recordar como se escribía 19 en números romanos, con eso os lo digo todo. Y que nadie me pregunte cómo cojones se hacía una raíz cuadrada porque ni puta idea, oyes. Y de para qué me ha servido saberlo alguna vez, menos, ya puestos.

Supongo que empezaré a dejar de lado lo de la historia o la anécdota si no se me ocurre nada y pasaré a dejar sólo canciones especiales o canciones favoritas para mi, sin más florituras, a no ser que las musas me traigan algún recuerdo perdido en las brumas de la endeble memoria que llevo de serie. O cerrar la sección por no saber escribir más allá en números romanos, que también me podría valer de excusa.

El tema de hoy es de un grupo que se llama Audioslave. O mejor dicho, se llamaba porque ya han pasado a mejor vida. Recuerdo que tenía bastantes expectativas cuando se empezó a rumorear la creación de la formación, uno de eso que llaman supergrupos. Los integrantes de Rise Against the Machine a excepción del vocalista más la suma de Chris Cornell en esas tareas vocales. Tenía buena pinta esa banda, con los componentes de un grupo atrevido, revolucionario y de mucha carga de crítica social como los Rage Against y el complemento de un vocalista contrastado y con gran peso en un grupo del nombre de Soundgarden, líderes de aquel difunto grunge de Seattle junto a Nirvana, Pearl Jam o Alice in Chains, por ejemplo. Sí, el tema sonaba bien pero la realidad me pareció bastante menos, como suele suceder y en mi opinión, el resultado de esa suma fue bastante más convencional que las ideas más innovadoras que había esperado, más del montón, pegados a un rock bastante clásico sin apenas vena experimental o algo que los destacara aparte del virtuosismo a la guitarra de Tom Morello y la gran voz del amigo Cornell, que no es poco, pero que, sinceramente, me decepcionó bastante con la escucha de su primer trabajo y no mejoró en los dos siguientes antes de la disolución de la banda.

De todas maneras, no estaba nada mal ese primer trabajo y le di bastante cancha en su época. Bastante cañero, con guitarras bastante duras y un gran trabajo vocal de Cornell, que siempre ha sido uno de esos vocalistas a los que he seguido con atención, aunque últimamente no pare de meter los pies en el barro con trabajos bastante infumables y no haya acabado de tener una línea clara en solitario y vaya dando tumbos sin mucho criterio o sentido, pasando de un estilo a otro y de mal en peor. Una pena porque se desaprovecha una gran voz y talento para el rock, perdiéndose en pajas mentales y una alarmante falta de claridad para sacarle jugo a sus virtudes.

Por esa época, tenía a un jovencito como compañero de trabajo que antes había sido uno de los tantos novatos en prácticas que estuvieron bajo mi tutela en otra empresa. Un compañero impulsivo, echao pa’lante como se suele decir, algo sobrado de manera inconsciente, pero bastante divertido y majo, con el que el destino quiso que nos volviéramos a reunir y que acabáramos haciendo buenas migas. A él también le gustaba bastante el guitarreo y la música movida y ruidosa, como a mi, vamos. También era un poco más obsesivo que yo mismo con los discos que le gustaban y aún recuerdo la tabarra que me dio con el primer trabajo de los Franz Ferdinand, lo de puta madre que le parecían, como me los intentaba vender y poner a todas horas, a pesar de que le reconocía que no estaban mal, que no lo estaban, todo hay que decirlo. Pero a veces era tan insistente, tan cansino que casi conseguía el efecto contrario, que les cogieras algo de manía a esos grupos o que te saturaras con su insistencia.

El caso es que, un día se me ocurrió pasarle ese primer disco de los Audioslave, a ver qué le parecían, ya que me tenían pinta de que le podían gustar. Bueno, intuí que le gustaron moderadamente, que tampoco estaban mal y tal y ahí se quedó la cosa y me olvidé del tema. Luego, un tiempo después, empezó a ponerme la canción de hoy, a roerme la oreja con lo buena que era, a ponerla a todas horas a todo trapo en su departamento y a casi hacer que me arrepintiera de haberle pasado nada. Y eso que le daba la razón con la cancioncita de marras, a mi también me gustaba mucho, quizás mi favorita del disco o sin el quizás. Pero es que el tío era demoledor.

Al cabo de un tiempo, entrando en mi turno, me llamó con una gran sonrisa y me dijo que le acompañara a su sección, que tenía que enseñarme algo. Allá me fui con él, entre la mosca detrás de la oreja y la curiosidad que mató al gato. Qué cojones andará tramando este tío ahora?, me preguntaba. Una vez allí se subió la manga de la camiseta y me enseñó el tatuaje del asterisco del logo de los Red Hot Chili Peppers en el hombro. Nunca he sido muy de tatuajes, la verdad, pero bueno, era original, le quedaba bien y tal. Pero no paró ahí la cosa. Se subió la otra manga y ahí sí que me dejó con la boca abierta. Con una buena Helvetica negrita, se había tatuado el título de la canción de hoy, Like a Stone. Coño, nunca me hubiera imaginado que le hubiera gustado tanto como para tatuársela, que colgado. Bueno, a él le encantaba tanto el tema como el tatuaje y si quería sorprenderme, lo cierto es que lo consiguió. Parece que esa vez, mi recomendación no cayó en saco roto y sin que sirviera de precedente. Y hasta ahí la historia.

Como ya he dicho, la canción es Like a Stone de Audioslave, canción que siempre me ha encantado desde la primera vez que la escuche, a pesar de que no tenga mucho de la innovación o experimentación que esperaba, salvo en el sólo de guitarra quizás. Un medio tiempo bastante clásico que he metido en cantidad de mis recopilatas, fue casi un fijo durante un tiempo y que me trae muy buenos recuerdos de ocasiones en la que ha sonado de fondo. Clásica y no por ello menos lograda, donde sobresale la fantástica y potente voz de Chris Cornell, en un tema que se le ajusta como anillo al dedo, triste, melancólico, potente y llena de pausa e intensidad. Como curiosidad os diré que en la casa que sale en el vídeo, vivió y compuso muchas de sus canciones Jimi Hendrix. Con ella os dejo hasta la próxima.

AudioslaveLike a Stone
(Audioslave, 2002)

……………………………………………………

On a cobweb afternoon,
in a room full of emptiness,
by a freeway, I confess
I was lost in the pages
of a book full of death.
Reading how we’ll die alone
and if we’re good we’ll lay to rest
anywhere we want to go.

In your house I long to be.
Room by room, patiently,
I’ll wait for you there.
Like a stone, I’ll wait for you there.
Alone.

On my deathbed I will pray
to the gods and the angels,
like a pagan, to anyone
who will take me to heaven,
to a place I recall.
I was there so long ago,
the sky was bruised,
the wine was bled,
and there you led me on.

In your house I long to be.
Room by room, patiently,
I’ll wait for you there.
Like a stone, I’ll wait for you there.
Alone.

And on I read
until the day was gone.
And I sat in regret
of all the things I’ve done,
for all that I’ve blessed
and all that I’ve wronged.
In dreams until my death
I will wander on.

In your house I long to be.
Room by room, patiently,
I’ll wait for you there.
Like a stone, I’ll wait for you there.
Alone.
……………………………………………………

En una tarde de telas de araña,
en una habitación llena de vacío
en una autopista, confieso
que estaba perdido en las páginas
de un libro lleno de muerte.
Leer cómo vamos a morir solos
y que si somos buenos, vamos a poder descansar en paz
en cualquier lugar al que deseemos ir.

En tu casa anhelo estar.
Habitación por habitación, pacientemente,
allí voy a esperarte.
Como una piedra, allí te esperaré.
Solo.

En mi lecho de muerte rezaré
a los dioses y los ángeles,
como un pagano, a cualquiera
que me lleve al cielo,
a ese lugar que recuerdo.
Estuve allí hace mucho tiempo,
el cielo estaba herido,
el vino estaba sangrando
y allí me llevaste contigo.

En tu casa anhelo estar.
Habitación por habitación, pacientemente,
allí voy a esperarte.
Como una piedra, allí te esperaré.
Solo.

Y leí
hasta que el día se acabó.
Y me senté en el remordimiento
por todas las cosas que había hecho,
por todo lo que he bendecido
y todo lo que he ofendido.
En sueños hasta mi muerte
voy a vagar perdido.

En tu casa anhelo estar.
Habitación por habitación, pacientemente,
allí voy a esperarte.
Como una piedra, allí te esperaré.
Solo.*
……………………………………………………

* Traducido por el mismo experto de siempre.

Nos vemos.

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