Ian Astbury – Spirit\Light\Speed

ian astbury spirit light speedIan AstburySpirit\Light\Speed
Beggars Banquet Records, 2000
••••••••••

Holaquétal, estimado lectores y seguidores del misterioso otro lado de la pantalla. Por aquí me veo de nuevo para hablaros de otro disco de los míos, de esos que parece que sólo yo conozco o he sido el único gilipollas que lo ha comprado original en su día. No es que me apeteciera mucho y no tenía pensado sentarme e hilar algunos comentarios más o menos decentes al respecto, pero lo cierto es que aquí estoy. El exterior no está para aventurarse demasiado y ya estoy un poquito hasta los huevos de salir de casa y volver empapado para tener que poner todo a secar o tirarlo directamente a la lavadora y vuelta a empezar. Nada nuevo por aquí en el norte aunque creo que por ahí adelante no os va mucho mejor. Lloviendo casi en horizontal y con un viento que descompone la mejor de las gominas y permanentes. No sé cuánto tiempo lleva lloviendo sin parar y que no asoma el sol entre las nubes. Se hace un poco cansino, la verdad. Y lo peor es que parece que va a ir a peor, por lo que dicen los pronósticos, que nos regalan una de esas palabrejas que se inventan día sí y día no en la teleboba. Una ciclogénesis explosiva o algo asín. Suena muy de película yanky, no? Se nos viene el cielo encima, la hostia. Pero bueno, ya son unas cuantas desde que se inventaron el término y no hay problema, una galerna o temporal fuerte de toda la vida, pero que no suena tan chulo o tan televisivo en las cabeceras de de los informativos. O sea, que toca quedarse en casa a cubierto y daros la brasa con el disco de hoy, aunque por la hora que es, seguramente acabaré mañana de contaros la película musical que me traigo entre manos.

Parece mentira, pero ya han pasado más de diez años desde que se grabó este disco y de que me enteré de su existencia. El puto tiempo pasa rápido cosa mala, por las canas de mis patillas. Lo cierto es que en su momento, cuando pillé la noticia de que iba a salir a la luz pública, lo estuve esperando con curiosidad, con bastantes expectativas. No en vano era la primera incursión en solitario de uno de mis vocalistas favoritos, Ian Astbury, cantante de mis queridos The Cult. Primera incursión si no tenemos en cuenta aquellos Holy Barbarians que formó en 1996 y que publicaron un disco titulado Cream, pero que no era exactamente una aventura en solitario, sino más bien una colaboración con otros músicos, en esos intervalos en los que se peleaba con los The Cult y más concretamente con su odiado amigo y querido enemigo, Billy Duffy. Disco que igual reseño también algún día, porque también es rarito y también soy de los pocos gilipollas que lo debe tener original. O por lo menos, no conozco a ningún gilipollas más que lo tenga en sus estanterías. Algunos gilipollas sí que conozco, pero no reúnen ese requisito.

Bien, el tema es que, desde que me enteré de que Astbury iba a grabar en solitario, ya puse la antena en estado de alerta y la caña lista para pescar el resultado. No sabía que esperar, la verdad. El tipo siempre ha sido un culo inquieto de esos y diría que el lado más pop y experimental de los The Cult, en contrapartida con el lado más rockero de Duffy. No sabía que esperar y hacía muy bien, porque cuando tuve en mis manos este Spirit\Light\Speed y lo escuché, debo decir y confesar que nunca me lo hubiera imaginado así. A cuadros, como se suele decir en estos casos en que te quedas sin saber muy bien que pensar. Desde luego, no se le puede tachar de previsible ni de acomodado y menos de sonar o plagiar a su banda de origen. De otras muchas cosas puede que sí, pero de esos supuestos creo que quedará claro que no, si se ha escuchado el disco.

Electrónica, bases programadas, sintetizadores mezclados con guitarras? La verdad es que tardé bastante en cogerle el punto al artefacto, pero una vez cogido no me ha soltado y ya van más de diez años aunque parece que voy a contracorriente. He tratado de buscar algo de información sobre la acogida que tuvo en su día o alguna reseña a favor o en contra antes de escribir, pero es casi como si no existiera. Apenas alguna reseña y algunos comentarios poniendo el disco a parir por acérrimos seguidores de los The Cult, que lo ven como una aberración o una especie de traición o como mínimo, una gran decepción. También pude leer unas declaraciones del propio Astbury comentando que le dio pena tener que mezclarlo de una manera bastante precipitada y que no había quedado satisfecho del resultado final. Y yo en medio. No es que me parezca una obra maestra, ni siquiera un gran disco, pero si como en mi caso tienes debilidad por su voz, el disco acaba calando y es una experiencia algo caótica e irregular pero con bastante encanto y algunas canciones notables. Quizás el excesivo empeño de Astbury por desmarcarse del estilo Cult lo desequilibra un tanto pero no hasta el caso de convertirlo en el bodrio que he visto que se comenta. Por lo menos en mi modesta opinión. Modesta, que no imparcial. Eso nunca.

No sé que pensará alguien más puesto en eso de la electrónica sobre este escarceo con ese estilo del amigo Ian, pero a mi el álbum me parece un interesante intento de cómo combinar una gran voz con una electrónica bastante barroca y épica, con algún parecido a los más actuales UNKLE, por ejemplo, con una forma de componer nada lineal o previsible, saltando y desmarcándose de lo que pereciera ser la linea argumental de los temas para volverla a retomar más tarde. En otros casos, usa esas mismas líneas argumentales de manera machacona y no siempre acertada, combinado todo ello con unas lineas de bajos y percusiones muy contundentes y guitarras distorsionadas a largo de todo el disco, con una segunda mitad más cercana al rock algo más clásico que a las máquinas del principio. Quizás esa segunda mitad se acerca más a lo que hubiera esperado del disco, sin desdeñar la primera. Un cóctel del que a decir verdad sólo tengo mi propia y poco imparcial opinión a día de hoy.

El disco ya comienza dejándonos con el culo torcido con el arranque electrónico de Back on Earth, para dejarnos claro que no estamos ante una mera continuación del anterior disco de los The Cult pero cambiando el autor por el de Ian Astbury. Unas lúgubres notas de piano dan paso a las máquinas, a los efectos de sonido y a una sección rítmica profunda y potente, dotada de distorsión y oscuridad para dar entrada a la voz de Astbury cantando con un halo de misterio hasta llegar a un buen estribillo, interpretado de forma potente y convincente. Se añaden guitarras rasgadas y distorsionadas que dan una mayor sensación de intensidad y un cierto tono agobiante y amenazador que queda roto por una pausa de efectos electrónicos. A partir de ahí todos los instrumentos van aumentando el voltaje y la electricidad para acabar firmando un gran final de tema. Sin duda, mi favorito del disco, el que me parece más redondo y quizás el responsable de que le siguiera dando oportunidades y escuchas al disco con el tiempo.

Ian AstuburyBack on Earth

Antes de que me olvide, quería destacar la profundidad de los bajos en la mayoría del disco, que no son apreciables en un equipo de baja calidad pero que le dan un contundente cuerpo a la mayoría de los temas. Baste decir que, a pesar de tener unos buenos altavoces en el coche, por ejemplo, no puedo subirle demasiado el volumen porque me da la impresión de que van a salir disparados o que se van a acabar fundiendo o desmantelando las puertas con la vibración.

Después de esa gran introducción, nos encontramos con High Time Amplifier, otro tema rebosante de electrónica, provisto de dos caras muy distintas, que comienzan con una suave y melódica introducción para desembocar en pasajes de incómoda electrónica, hiriente, rasposa, distorsionada, repitiendo el título del tema con una voz aguda, intensa y violenta en una cara y remansarse luego en la otra cara, más accesible y llena de melodía. Parece como un tema de espíritu bipolar, esa palabra tan de moda, en la que las dos vertientes luchan por imponerse y la parte más intensa acaba por llevarse el gato al agua. Lástima, porque la otra cara era mi favorita. Un tema incómodo al que me costó cogerle el punto, donde el amigo Ian arriesga, experimenta, pero no llega a buen puerto.

Ian AstburyHigh Time Amplifier

Con Devil’s Mouth recobramos la calma y la voz de Astbury vuelve a sonar delicada, demostrando esa gran cantidad de registros de la que siempre ha hecho gala. Un medio tiempo de atmósfera suave, algo recargada, llena de bajos graves, cadenciosos y de efectos electrónicos. Quizás un poco monótona si salvamos el pequeño cambio de intensidad final, pero que no la convierten en un tema destacable y donde también falla el estribillo, que no me acaba de convencer. Se empieza anotar una cierta irregularidad.

Ian AstburyDevil’s Mouth

Seguimos avanzando con Tonight (Illuminated) sin abandonar por ahora la senda de las máquinas. Seguimos en las coordenadas más calmadas de la anterior, pero esta vez sube el nivel compositivo y el acierto en el estribillo. Seguimos en las atmósferas oscuras, recargadas y con un gran trabajo en el bajo, grueso y saturado, llenas de efectos y ruiditos electrónicos acompañados de suaves guitarras crepitando suavemente electricidad, pero esta vez, la melodía nos acompaña, decadente, melancólica y la voz de Astbury me convence desde el estribillo que da título a la canción. Otra de mis favoritas.

Ian Astbury – Tonight (Illuminated)

Con Metaphysical Pistol volvemos a dar un giro hacía el lado más experimental y arriesgado con un tema extraño, hipnótico, lleno de voces en off y con Astbury cantando de manera amenazadora, dulce o épica, cambiando continuamente de registro. En este caso si me parece acertado ese riesgo y esa experimentación, ese balanceo entre una electrónica arisca, barroca e incómoda y su parte más melódica. Buen tema aunque nunca me lo hubiera imaginado antes de escuchar el disco.

Ian AstburyMetaphysical Pistol

En The Witch (Slt Return) nos encontramos con un tema que compuso para The Cult revisitado y pasado por ese tamiz electrónico que le da un aire más moderno pero sin hacernos olvidar el original. Bases programadas, efectos electrónicos, guitarras saturadas y los contundentes bajos que llenan todo el disco, en uno de los temas de atmósfera más ligera, ágil, casi bailable, diría. De las que suma más que resta.

Ian Astbury – The Witch (Slt Return)

Con I’ts Over comenzamos a mi modo de ver, la segunda parte del disco. La más parecida a lo que me hubiera esperado o imaginado del trabajo, casi despojada de su lado más electrónico y dando paso a una vertiente donde priman más lo orgánico, lo rockero y las guitarras. Y digo, casi despojada de electrónica, porque sigue habiendo pinceladas en todas las canciones pero ya de forma residual, de manera casi anecdótica. Quizás a eso se refería Astbury cuando dijo que lo tuvo que acabar de mezclar de manera precipitada. Este tema es buena muestra de ello, más enérgico, más guitarrero y directo e igual de intenso en la sección rítmica. Suena sin pulir, sin estar tan arreglado y recargado como los anteriores, lleno de intensidad en su interpretación y con un aire fresco y moderno. Otro buen tema, más parecido a lo imaginado.

Ian Astbury I’ts Over

Otra de mis favoritas lleva el extraño título de El Ché / Wild Like a Horse. Una especie de balada épica, llena de cambios de dirección, dominada y surcada por un bonito riff de guitarra y la maestría de Astbury para este tipo de canciones, a las que dota de cierta magia y sensibilidad con su inconfundible e intensa voz.

Ian Astbury – El Ché / Wild Like a Horse

Un murmullo electrónico, la batería y un contundente bajo preceden a la entrada de la guitarra y nos introducen en Tyger, un medio tiempo de delicada belleza instrumental y gran interpretación vocal, pausada, sin prisas y con una perezosa cadencia, una pequeña joya de magnetismo hipnótico, oculta en este casi final de disco.

Ian AstburyTyger

Acabamos el viaje con un instrumental titulado Shambala (R.F.L.) y casi el mismo ritmo perezoso donde lo habíamos dejado, con la sección rítmica marcando el tempo y un piano desgranando notas que son interrumpidas por la irrupción de una guitarra sintetizada y rasposa que rompe con todo lo anterior. Una pausa nos vuelve a llevar al principio instrumental y el piano despidiéndose hasta la próxima, si es que el señor Atsbury decide volver algún día con otra aventura solitaria.

En fin, ya es mañana y por aquí sigue diluviando como ayer, cosa mala, aunque como decía mi abuela, nunca choveu que non escampara. Hasta aquí la reseña del disco, del que al final casi os he dejado entero en los ejemplos en forma de tubito. Un disco extraño, inesperado en su estilo, irregular, a medio acabar quizás, con muchas buenas ideas e intenciones y otras no tanto, pero que a pesar de ello llevo muchos años escuchando y por algo será. Aunque ese algo igual sólo se lo veo yo. Seguramente será interesante o anecdótico para los que, como yo, son seguidores del vocalista y no sabían de su existencia, aunque luego les parezca un puto fiasco como ya he leído por ahí y no tanto para los que no les diga nada el nombre de Ian Astbury. En fin, mi idea es dejarlo o recomendarlo y que luego cada cual decida después de escucharlo y ya sería la hostia si además dejara su opinión. Aunque no me haga muchas ilusiones.

Nos vemos.

Los comentarios son bienvenidos...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s