Canciones de Pachi [XXII]

canciones de pachi22Buenas tardes, estimados. Hoy es un día especial por varias razones. Hoy toca una de mis canciones del recuerdo, una canción del revival. Otra canción que hacía muchos años que no escuchaba, en la que hace muchos años que ni siquiera pensaba, pero vete a saber por qué, se me ha ocurrido hoy pensar en ella.

También especial, porque después de muchas semanas sin catar apenas el sol, ha vuelto a aparecer de manera radiante. Y no, no me ha cogido por sorpresa. Semanas escudriñando la web de MeteoGalicia, espiando todos y cada uno de los partes y pronósticos meteorológicos de la teleboba, buscando esa posibilidad, la de que saliera el sol, consiguieron que estuviera preparado esta mañana, con el uniforme de senderista aficionado preparado para pasar revista y la mochila lista. No iba a dejar escapar la oportunidad de estirar las patas, oxigenar el cuerpo y matar un poco el mono de naturaleza que ya me estaba comiendo por dentro.

Asín que, me agarré los bártulos y enfilé el coche a un sendero que está a pocos minutos de mi casa, al que llaman “el camino del agua“, que parte de unos depósitos de agua que abastecen a la parte donde vivo de la ciudad de Vigo, siguen el recorrido de sus canalizaciones y de la autopista A-9 y que suelo hacer a menudo, tanto a patas como hoy, como en bici muchas veces. Elegí las patas porque ya me imaginaba que, después de los diluvios continuados, el sendero iba a estar demasiado pesado, enfangado y lleno de agua para mis habilidades de ciclista de montaña, aficionado también. Y no me equivocaba. Como su nombre indica, había agua por todos lados, las pequeñas cascadas que bajan del monte rebosaban y el camino estaba muy embarrado y encharcado casi en su totalidad. Nada que mis curtidas botas de montaña no pudieran superar e incluso, parte de lo divertido, es precisamente no esquivar ni el barro ni el agua, que para eso las tengo y es parte de su sufrido trabajo. Tantas veces que nuestra madre nos riño para que no metiéramos los pies en los charcos, tenían que tener alguna vez la dulce compensación de la fría venganza de días como el de hoy.

san simon ruta agua

Con un día azul y radiante, caminé a buen paso por ese sendero, desde cuyo emplazamiento en la altura, se divisan las islas Cíes, la entrada de nuestra ría, el puente de Rande, la isla de San Simón y cuyo recorrido llega hasta Redondela y Arcade partiendo desde Vigo. Un paisaje y una vista espectacular, de las que elevan el espíritu de por sí, rodeado además de mucha vegetación autóctona, desde pinos o mimosas en flor, hasta carballos y sí, no podían faltar los putos y odiados eucaliptos, esa peste que asola buena parte de la costa gallega. También se podía contemplar una de esos habituales y densos bancos de nieblas de la ría, que se posaba en la otra orilla, sobre Domaio, sobre Rande y dejaba asomar apenas la parte más alta de la isla de San Simón, dando la impresión de que caminabas por encima de las nubes y añadiendo más espectacularidad al paisaje aún si cabe. Fue en ese momento cuando, primero, me cagué hasta en mi raza al darme cuenta de que me había olvidado de meter mi cutre cámara digital en la mochila. Y luego, contemplando esa niebla sobre la ría, que hacía parecer que estábamos sobre las nubes, como en un avión, aunque en mi vida he pisado uno ni tengo pensado pero lo he visto en fotografías, sumado al brillo del sol y el azul del cielo, cuando se me vino a la cabeza la canción de hoy. Por un momento, me pareció que un brillante ojo me miraba desde ese intenso azul del cielo. En ese momento me acorde de la canción del recuerdo, de la canción que reposaba en el olvido.

I am the eye in the sky, looking at you, I can read your mind. Cuanto tiempo sin siquiera acordarme de esa estrofa, sin pensar ni un sólo momento en esa canción que tanto me había gustado en otra época lejana, que tantas veces he tarareado en mi vida. Otra de aquellas que perseguía en algún olvidado programa de radio, para intentar grabarla en las no menos olvidadas cintas de cassette y que aún duermen apiladas en algún lugar del trastero de la casa de mi madre. Sin apenas esfuerzo la empecé a cantar y tararear de nuevo, como si siempre hubiera estado allí, esperando de nuevo su momento.

Y como no es que ande sobrado de ideas para esta sección, pues ni corto ni perezoso la he buscado y me la he bajado para volver atrás y recuperarla. Qué andaría yo haciendo en ese lejano 82 de su publicación, con trece años? A saber. Sufriendo la fiebre del naranjito, la mascota de aquel mundial. Pasando de EGB, aquella educación general básica, término que ya no sé si existe, a FP o formación profesional. De un colegio público a uno de curas salesianos. De no ser un buen estudiante pero aprobar con solvencia, a quebrarle a mi madre la cabeza con mis suspensos. De no tener apenas problemas estudiantiles, a que me expulsaran dos veces. Apenas dos años en el Colegio Hogar de mi ciudad, bastaron para convertir mi poca estima por los curas, en un odio casi irracional hacia la secta más grande que se conoce. O para empezar en sus aulas e instalaciones, con mis primeros coqueteos con las drogas sicotrópicas de todo tipo y color y de las que fui entusiasta aficionado durante largos años. Supongo que estaba bastante entretenido por esas fechas. Y ese Eye in the Sky de los The Alan Parsons Project formó parte muy activa de poniendo banda sonora, por lo menos durante un tiempo.

Hoy me la he puesto más de un par de veces en vena. Me sigue pareciendo una gran canción, un clásico, aunque también le he visto una parte algo edulcorada que antes nunca le había percibido y que los años han pasado por ella. Aún así, me sigue pareciendo bella y llena de recuerdos. Nunca he sido seguidor de Alan Parsons, ni he tenido disco alguno de él. No por nada, simplemente no me dio por ahí, no coincidieron los astros, o no me apeteció, o no me llamó lo suficiente la atención, como sí lo hizo Mike Olfield en esas épocas, por poner un ejemplo. No era lo que escuchaban mis amigos, ni los compañeros de clases, ni el vecino de mi tío, algunos años mayor que yo y que me inspiro muchos grupos. De esas influencias salían grupos como los Stones, la Creedence, Janis, Hendrix, Pink Floyd y tantos otros, pero no Alan Parsons. Eye in the Sky pertenecía a otras escuchas menos selectas, placeres culpables, guilty pleasures, esos temas que suenan en la radio día y noche, que te martirizan sin piedad, que te suenan quieras o no. Canciones como el puto Aserejé, la Macarena, el Gangnam Style y mierdas parecidas. Algunas las aborreces, otras te gustan y te acaban hastiando hasta que las olvidas, como el Hotel California de los Eagles, millones de veces escuchada con o sin ganas. Y otras, como Eye in the Sky te encantaron y simplemente se pierden en esas brumas del olvido. Canciones como Eye in the Sky, Baby Jane de Rod Stewart, Bette Davis Eyes de Kim Carnes, de la que ya he hablado por aquí, el Roxanne de The Police y otras que ahora no soy capaz de recordar, las perseguí sin descanso hasta conseguir grabarlas en esas cintas y quemarlas. Y no me había acordado de ellas hasta hoy. Precisamente hoy me ha acompañado en buena parte del camino. Hasta que las nubes se han vuelto a ir cerrando, tapando el ojo en el cielo y anunciando que un nuevo frente entra por aquí, en el noroeste. Y de paso, recomendarme que acelerara el paso, porque había dejado la ropa tendida fuera.

También es un día especial por otra razón y la canción va dedicada a una persona también muy especial, en el aniversario del que supongo sería el día más feliz de su vida, el día de su mejor sueño hecho realidad. Un bico y un abrazo si me lee y mis mejores deseos para esa persona y los suyos. Con la canción os dejo hasta la próxima.

The Alan Parsons ProjectEye in the Sky
(Eye in the Sky, 1982)

Don’t think sorry’s easily said.

………………………………………………….

Don’t think sorry’s easily said.
Don’t try turning tables instead.
You’ve taken lots of chances before
but I ain’t gonna give anymore .
Don’t ask me.
That’s how it goes
cause part of me knows what you’re thinkin’.

Don’t say words you’re gonna regret,
don’t let the fire rush to your head.
I’ve heard the accusation before
and I ain’t gonna take any more.
Believe me.
The sun in your eyes
made some of the lies worth believing.

I am the eye in the sky.
Looking at you .
I can read your mind.
I am the maker of rules,
dealing with fools.
I can cheat you blind
and I don’t need to see any more,
to know that
I can read your mind, I can read your mind.

Don’t leave false illusions behind.
Don’t Cry cause I ain’t changing my mind.
So find another fool like before,
cause I ain’t gonna live anymore believing
some of the lies while all of the signs are deceiving.

I am the eye in the sky.
Looking at you .
I can read your mind.
I am the maker of rules,
dealing with fools.
I can cheat you blind
and I don’t need to see any more,
to know that
I can read your mind, I can read your mind.

I am the eye in the sky.
Looking at you .
I can read your mind.
I am the maker of rules,
dealing with fools.
I can cheat you blind
and I don’t need to see any more,
to know that
I can read your mind, I can read your mind.

………………………………………………….

No creas que decir lo siento es fácil.
No intentes cambiar las mesas de lugar.
Has tenido muchas oportunidades antes
pero no te voy a dar ninguna más.
No me preguntes.
Así están las cosas.
Porque una parte de mi sabe lo que estás pensando.

No digas palabras que vas a lamentar,
no dejes que el fuego corra a tu cabeza.
He oído esas acusaciones antes
y no voy a aceptar ninguna más.
Créeme.
El sol en tus ojos
hizo que algunas de las mentiras merezcan credibilidad.

Yo soy el ojo en el cielo.
Mirándote.
Puedo leer tu mente.
Soy quien crea las reglas,
tratando con los necios.
Puedo estafarte como a un ciego
y no necesito ver más,
para saber que
puedo leer tu mente, puedo leer tu mente,
puedo leer tu mente, puedo leer tu mente.

No dejes atrás las falsas ilusiones.
No llores porque eso no hará que cambie de opinión.
Así que encuentra otro tonto como antes,
porque no voy a seguir ya creyendo
algunas de las mentiras,
mientras todas las señales hablan del engaño

Yo soy el ojo en el cielo.
Mirándote.
Puedo leer tu mente.
Soy quien crea las reglas,
tratando con los necios.
Puedo estafarte como a un ciego
y no necesito ver más,
para saber que
puedo leer tu mente, puedo leer tu mente,
puedo leer tu mente, puedo leer tu mente.

Yo soy el ojo en el cielo.
Mirándote.
Puedo leer tu mente.
Soy quien crea las reglas,
tratando con los necios.
Puedo estafarte como a un ciego
y no necesito ver más,
para saber que
puedo leer tu mente, puedo leer tu mente,
puedo leer tu mente, puedo leer tu mente. *

………………………………………………….

* Fiabilidad del traductor y de la traducción bajo cero. A buen entendedor…

Nos vemos.

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